La cocina ya la tienes
Un horno normal, ingredientes de toda la vida, una receta impresa. Sin equipos caros y sin una inversión grande que puedas perder.
Te llevas más de 100 recetas listas para hornear y empiezas esta misma noche. Hornear, poner precio, vender. Sin tienda y sin experiencia.
La idea te gusta, y luego se te amontonan el precio, las normas, las fotos y el empaquetado, y acabas quitándotelo de la cabeza tú sola.
Te preguntas si necesitas un permiso, una cocina homologada, darte de alta. Y por eso no das nunca el primer paso.
Seguir una receta es fácil. Poner precio, publicar y vender parecen otro mundo.
El miedo de verdad nunca fue hornear. Es ofrecerlo y que no conteste nadie.
Y ahí está la clave: nunca fue una cuestión de hornear.
No es casualidad que más de 2.800 mujeres hayan empezado con esto en los últimos doce meses. Las galletas caseras para perros juntan cuatro cosas que casi ningún otro ingreso extra te da a la vez.
Un horno normal, ingredientes de toda la vida, una receta impresa. Sin equipos caros y sin una inversión grande que puedas perder.
Galletas, pupcakes, cajas de aniversario de adopción, tartas de cumpleaños. Para una dueña su perro es de la familia, y paga encantada por cualquier cosa que le alegre el día.
Ingredientes sencillos que las dueñas reconocen, sin rellenos y sin nombres raros que no sabe pronunciar nadie. Una etiqueta clara y una caja bonita: justo por eso se lleva la tuya y no la del lineal.
Una caja que se vende entre dieciocho y cuarenta euros lleva unos pocos euros de harina, crema de cacahuete y calabaza. Hoy esa diferencia se la queda una marca grande. Desde tu cocina, es tuya.
No hace falta ser repostera. No hace falta tener una empresa. Elige la que se parezca a ti.
El dinero de la compra, el de la gasolina, un poco de aire. Algo flexible y desde casa, que no es un MLM ni otro trabajo que te estrese.
Quieres hacer algo que las dueñas compren de verdad con gusto, de lo que le alegra el día a su perro.
Los hijos ya se han ido de casa, o te has jubilado, y quieres algo pequeño que te llene y que crezca a tu ritmo. No es tarde.
Elige una receta para empezar y hornea una hornada pequeña en tu horno de siempre. Si sabes seguir una receta, esta parte ya la sabes hacer.
Metes en la calculadora lo que te cuestan los ingredientes y el empaquetado y en unos minutos tienes un precio justo. Sin adivinar, sin liarte con cuentas y sin venderte por debajo.
Empaquetas, etiquetas y publicas con los textos ya escritos para copiar. Una etiqueta clara y una buena foto son lo que tranquiliza a una clienta que no te conoce. Y el fin de semana siguiente, otra vez.
El kit cubre cada tipo de galleta, ordenado por lo que quieras hacer. Este es el rango en el que suele venderse cada cosa.
Se vende entre 6 y 15 €
Se vende entre 15 y 30 €
Se vende entre 25 y 40 €
Se vende entre 18 y 40 €
Se vende entre 15 y 35 €
El superventas del buen tiempo
Estos rangos salen de anuncios públicos. Son ejemplos, no una promesa de resultados. Lo que ganes depende de tus ingredientes, de tu empaquetado, de tu zona y de cómo vendas.
Las recetas te ponen a hornear. Estos tres resuelven lo que de verdad te frena: el precio, la confianza y la venta. Y encima te llevas 5 bonus más.
La hoja de ruta exacta hasta tus primeras ventas. Qué publicas, qué dices, a quién se lo ofreces y en qué orden. Para no tener que adivinar nunca qué toca después.
Calcula el precio de una hornada con tres datos. Metes ingredientes, empaquetado y un margen justo, y sale un precio que puedes defender. Se acabó adivinar y se acabó regalarlo por apuro.
La mitad visual de la venta: ideas de empaquetado, etiquetas de ingredientes claras y fotos sencillas con el móvil que dan confianza a quien no te conoce. Nadie le compra a «cualquiera». Así dejas de ser cualquiera.
Y van 5 más: plan de arranque para cajas de cumpleaños, calendario de temporada de ventas, checklist de seguridad de ingredientes, textos de venta para grupos de tu zona y un libro de pedidos sencillo.
Pago único. Acceso de por vida.
El kit de inicio Hornea-Pon precio-Vende
Mensajes de mujeres que hornean en casa y empezaron con el kit.
Yo usaba el horno solo para la cena 😅
10:14Hice una hornada de pupcakes, la publiqué en el grupo del barrio y antes del finde tenía 3 pedidos 🤯
10:15
¡¡Marta, qué preciosidad!! 😍 ¿Coges también encargos personalizados?
10:22 ✓✓Ya tengo 2 cajas de cumpleaños encargadas para la semana que viene 🎂🐶
10:23La calculadora de precios era justo lo que me faltaba
14:05Lo regalaba todo por apuro 🙈 Ahora sé lo que me cuesta y cobro lo que vale
14:06
¡De eso se trata 🙌 Muy bien, Ana!
14:15 ✓✓De verdad, con el primer pedido ya había recuperado el kit 😊
14:16Me jubilé en otoño y las tardes no se me acababan nunca 😔
11:32Ahora hago cajitas para las vecinas. La checklist de seguridad me dio el empujón para empezar 🌿
11:33
Rosa, ¡qué buena pinta tienen 🥹 Qué suerte tienen los perros!
11:45 ✓✓Sinceramente, los mejores 19 € que me he gastado en años 💕
11:46Sabemos perfectamente lo que estás pensando: «Si consiguiera vender aunque fuera una sola caja de cumpleaños, sabría que esto funciona». No te pedimos más que eso. Prueba el kit completo durante 7 días. Hornea una hornada pequeña. Ofrece una caja. Las recetas, el precio correcto y las palabras exactas para publicar ya están esperándote. Si no te encaja en la vida, escríbenos dentro de esos 7 días y te lo devolvemos todo. Lo que te hayas descargado se queda contigo. Y quedamos como amigas.
Esto es lo que tienen en común las mujeres a las que mejor les va con este kit: no son las mejores reposteras y no son «empresarias». Son simplemente las que dan el primer paso ese mismo día. Una hornada, un precio justo, una publicación. Todo empieza con este botón. Un pago, acceso inmediato, y un solo pedido pequeño puede pagar el kit entero.
Sí, lo quiero por 19 € →